Es más rentable especular

Alberto Magro VIGO

VIGO

MORALEJO

Análisis | Las claves de la carestía de los pisos en Vigo Según los expertos, el inversor prefiere mantener el inmueble deshabitado antes que arriesgarse con un alquiler

22 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?n Vigo el precio de la vivienda crece cuatro veces más rápido que en A Coruña. Y algo parecido ocurre con el alquiler. ¿Qué razones explican este desfase? Dos arquitectos buscan explicaciones: Mariam Leboreiro, presidente del Colegio de Arquitectos, y Arturo Dapena. Las conclusiones son desesperanzadoras: el alquiler no da garantías a los propietarios, que dejan los pisos vacíos; la burocracia encarece el precio final de la vivienda; la falta de un planeamiento adecuado y ágil facilita la especulación, y la productiva economía viguesa no es capaz de encontrar un sector alternativo al inmobiliario para refugiar sus inversiones. 1¿Por qué es más cara la vivienda en Vigo? Quienes conocen Vigo no se sorprenden de que la ciudad más grande de Galicia sea también la que más sufre el incremento de precios de la vivienda. Los datos del 2004 son demoledores: mientras en Vigo el metro cuadrado se encarecía un 17%, en el resto de Galicia subía una media del 6%. El abismo comparativo es tal que el precio de un piso en la ciudad se encareció el año pasado cuatro veces más que en la segunda urbe gallega, A Coruña, donde avanzó un 4,8%. Según los arquitectos consultados, el desfase tiene mucho que ver con el dinamismo de Vigo, urbe en la que se mueve más dinero que en el resto de pulmones industriales y financieros gallegos. De esta opinión son tanto Mariam Leboreiro como Arturo Dapena, quienes además añaden otros factores reseñables. Entre ellos destacan las deficiencias en el planeamiento urbanístico: «Cuando hay tanta indecisión y tan poca claridad en la planificación se crea una incertidumbre que hace que el precio del suelo oscile desaforadamente», argumenta, metiendo el dedo en la llaga abierta en una ciudad incapaz de consensuar un Plan General. 2¿Por qué los alquileres son también más caro? En los últimos diez años, los precios de arrendamiento han engordado un 70%, la mitad que la compra de vivienda, sí, pero el doble que la incontrolable inflación española. Para Vigo el avance ha sido especialmente lesivo, toda vez que la ciudad ostenta el dudoso honor de tener los alquileres más caros de Galicia, al tiempo que se erige como la tercera urbe en la que más porcentaje de habitantes viven arrendados. Los analistas achacan este fenómeno en primer lugar a la escasez de viviendas de alquiler, que se conjuga con un dato aparentemente contradictorio: en la ciudad hay más de 28.000 pisos desocupados durante la mayor parte del año. «La gente prefiere tenerlo desocupado a alquilarlo, y eso es consecuencia de las exiguas garantías de cobro y de conservación del estado del inmueble que da la ley», apunta Dapena. Algo parecido añade Mariam Leboreiro, que explica la falta de confianza en el alquiler en que «históricamente no hay el mismo hábito que en países con mas tradición de arrendamientos, como Inglaterra y Holanda». A este factor, Dapena añade el ya citado dinamismo vigués: «En muchos casos alquilar no compensa, porque la gente prefiere tener el inmueble disponible, que tenerlo retenido en un contrato de arrendamiento». 3¿Qué puede hacer Vigo para frenar el encarecimiento de la vivienda? El recién creado Ministerio de Vivienda pretende hacer realidad la promesa electoral del PSOE de construir 180.000 pisos protegidos al año. Los arquitectos entrevistados por este periódico se decantan por ideas menos espectaculares y más factibles. La presidenta del Colegio de Arquitectos aboga por crear un mercado público del suelo y promover viviendas realmente sociales (y no con sobreprecio, como en Navia). Otra solución pasa por agilizar los plazos de ejecución, eliminando carga burocrática. «Ahora todo se dilata demasiado, generando gastos financieros que repercuten en el precio final», añade Leboreiro. Dapena recomienda además eliminar incertidumbres en la planificación. «Debe haber más continuidad entre planes de ordenación, porque si no se favorece la carestía del suelo, que se compra y se retiene voluntariamente para aprovechar su valor posterior». 4¿Se puede hacer algo para abaratar los alquileres? Poder, se puede, otra cosa es que se quiera. Esa es la idea más extendida entre consumidores y empresarios inmobiliarios. Y algo parecido dicen los arquitectos vigueses, que además relacionan el encarecimiento de la vivienda con la subida de arrendamientos. «Hay pocos pisos de alquiler y muchas viviendas vacías, porque la gente no se anima a alquilar, no se fía», analiza Leboreiro, dando un diagnóstico calcado al de Dapena. «Quienes tienen un piso vacío quieren más garantías para ponerlo en alquiler. Si tienes mala suerte puedes dar con alguien que no pague y destroce el inmueble. Es necesaria una ley de arrendamiento más estricta con el arrendador y con el arrendatario», concluye. En esa línea van iniciativas como la bolsa de alquiler puesta en marcha en Galicia, que aumenta la seguridad para el propietario del piso al tiempo que subvenciona a los inquilinos con menos recursos.