Un arquitecto municipal ve más factible demolerlo entero y reconstruir la parte legal Una sentencia del Tribunal Superior de Galicia decidió esta medida en diciembre del 2002
19 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La decisión de derribar las dos plantas ilegales del edificio de viviendas situado en la calle Churruca números 3 y 5 lleva meses paralizada a la vista de las dificultades técnicas que esta operación implica. La Gerencia de Urbanismo había iniciado antes del verano los trámites para llevarla a cabo, pero los informes solicitados han aportado datos sobre su complejidad. El análisis del arquitecto municipal Alberto Abia, jefe de la oficina de obras y proyectos municipales, detalla los problemas que plantea el derribo de estas dos plantas y de una serie de espacios y elementos de las anteriores, para concluir que podría ser más recomendable derribar completamente el inmueble y después reconstruir las plantas que permite la licencia. El estudio elaborado por este técnico valora dos opciones: el derribo de las dos últimas plantas y de todo lo que no se adecua a la licencia municipal o bien, como planteó al final el demandante, sólo de las dos plantas finales. El primero de los supuestos, que es el ordenado por el Tribunal Superior, es el más complejo y también el más costoso. Según el arquitecto municipal implicaría el desalojo completo del edificio ya que deberían desmontarse los ascensores, lo que implicaría un plan de realojo para sus propietarios por el período de un año, tiempo previsto de las obras de demolición. Plantea igualmente la necesidad de retirar todo el mobiliario existente en las plantas a derribar y en las dos anteriores por la necesidad de apuntalamiento y la posibilidad de filtraciones. Viviendas afectadas El derribo eliminaría las dos viviendas existentes en ambas `plantas pero perderían parte de su espacio seis viviendas en las plantas séptima y octava. Oscila el número de habitaciones a perder entre una y dos pero la 7ºB prácticamente desaparece. También quedaría afectada la distribución de tres viviendas construidas con licencia. Otro grave problema que plantea este técnico es que el derribo afectaría a la práctica totalidad de las viviendas desde la planta cuarta. Se debe a que sería necesario reforzar las vigas existenets con nuevas vigas metálicas inferiores de 35 centímetros. Esto supone que quedaría una altura libre en estas viviendas de 2,15 metros, lo que incumple el decreto de habitabilidad. A su juicio esto convierte una demolición «calificada como compleja y de alto riesgo, en inejecutable, sin que afecte gravemente a viviendas habitadas y elementos comunes del edificio, contando ambos con licencia municipal». En el plano económico, este arquitecto plantea lo elevado del coste, «tanto que podría ser económicamente más ventajoso para la administración desistir de la demolición parcial y proceder a la total para reconstruir la parte con licencia», pese a que se trata de 32 viviendas y 9 estudios.