Reportaje | Veneno en el aire vigués Vigo es la urbe española con mayor nivel de humos negros, un factor que aumenta la mortalidad, multiplica los problemas respiratorios y agrava las enfermedades
17 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.«Fumar perjudica gravemente su salud y la de los que le rodean». El mensaje figura desde hace dos años en todas las cajetillas de tabaco que se venden en Europa. Es una advertencia dura, que aparece intercalada con otra amenaza aún más contundente: «Fumar puede matar». Ambos mensajes están tan vistos que los fumadores ya no les prestan atención. No es una reacción aislada. Algo parecido ocurre con los informes científicos que, sin tanta difusión como los paquetes de tabaco, apuntan desde hace más de una década a la polución como factor que dispara la mortalidad y multiplica de forma alarmante las afecciones respiratorias. Porque respirar también puede matar. Y no es una especulación, ni una exageración, sino un fenómeno documentado científicamente. El trabajo más amplio lo desarrollaron los investigadores del proyecto Emecam (Estudio Multicéntrico sobre la Relación entre la Contaminación Atmosférica y la Mortalidad), en el que colaboran tres profesores de la Universidad Santiago, Margarita Taracido, Adolfo Figueiras e Isabel Castro. Exceso de humo negro El estudio ofrece datos más que preocupantes para los ciudadanos de Vigo, que sufren el nivel de humos negros más elevado de la península, con un índice que triplica el de urbes como Madrid o Bilbao. Concretamente, en la población más grande de Galicia se registran 98,1 microgramos de partículas de humos negros por metro cúbico, una cantidad alarmante, toda vez que por cada aumento de diez microgramos sube la mortalidad cerca de un 1%, según explica el doctor Ferrán Ballester, coordinador del último trabajo del proyecto Emecam. El problema no es en absoluto exclusivo de Vigo. Una investigación de la Universidad de Basilea cifra en 40.000 las muertes que se producen anualmente en Francia, Suiza y Austria por efecto de la polución. Datos como ese, difíciles de contrastar y más aún de aplicar a una ciudad de las características de Vigo, ha llevado a los investigadores locales a evaluar un problema que afecta directamente a la calidad de vida de los ciudadanos. Causas de la polución Una profesora del departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Vigo, María Xosé Vázquez, documentó en varios artículos la especial incidencia de la contaminación en la ciudad. Vázquez explica que el nivel medio anual de polución supera con creces los límites legales, 80 microgramos por metro cúbico, hasta alcanzar en algunos momentos del año cifras por encima de los 500 microgramos. ¿Y por qué Vigo sufre con tal virulencia la acción de los agentes contaminantes? La profesora Vázquez destaca varios factores a tener en cuenta. En primer lugar, habla del rápido crecimiento de Vigo en el siglo XX, que provocó que en la actualidad las zonas industriales compartan espacio con los barrios residenciales. Tambien incide la peculiar orografía de la urbe, rodeada de montes que impiden la dispersión de la polución y plagada de cuestas que multiplican la emisión de gases por los tubos de escape de los coches, obligados a circular en marchas cortas. Estas circunstancias, unidas a una escasez de zonas verdes que hace que el 51% de los vigueses reclamen más jardines (según el Instituto Nacional de Estadística), lleva a que los pulmones de los habitantes de Vigo reciban más emisiones contaminantes que los de los ciudadanos de Atenas, capital más poluida de Europa. Todo ello hace que en las Rías Baixas gane vigencia un eslogan más preocupante si cabe que el que advierte contra el tabaco: «Respirar también puede matar».