Destrozos en el monumento al mar

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Reportaje | Otra obra de arte perdida Las obras que se ejecutan en A Laxe y la retirada de la famosa obra de Xoán Piñeiro han fragmentado esta escultura, que el Concello ha guardado en un galpón

12 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Vieja es la afirmación, no tan chusca como pudiera parecer, de que Vigo limita al norte con la Autoridad Portuaria. Porque a partir de cierta línea imaginaria, pero administrativamente existente, en la avenida de Montero Ríos, ese organismo hace lo que quiere, sin que el Ayuntamiento pueda intervenir, ya que casi nunca se entienden. Y si lo hacen, puede ser peor el remedio que la enfermedad. Recordarán ustedes el precioso monumento al mar que en el paseo de acceso a la Estación Marítima se emplazó hace años, airosa y muy acertada obra del escultor Xoan Piñeiro, muerto poco después en un accidente. Pues bien, por mor de las obras de ese abrirnos al mar, aunque cada vez estemos más cerrados a él, el monumento fue desmontado. Y en esa tarea, dañado. Lo han roto al fragmentarlo, con lo que los pedazos han ido a parar a un galpón, donde duermen el sueño de lo injusto. La familia de Piñeiro, con determinados derechos sobre la obra del artista reconocidos por ley vigente, han protestado de tal decisión y desgraciado resultado. Primero no muy amablemente y después con disculpas, no ha conseguido saber sino que el monumento ha sido cedido al Concello, y que se busca un nuevo emplazamiento para él, con lo que la tal Autoridad Portuaria, prepotente y déspota, se desentiende del tema, tal vez creyendo que como en su día pagó la escultura, puede hacer con ella lo que le venga en gana. Y, legalmente no es así. Y éticamente, menos aún. No nos sobra arte público en Vigo, sobre todo de calidad, como para estos desprecios. Menos autoridad, y más sensatez.