En clave sentimental

La Voz

VIGO

CAPOTILLO

Fue el motivo que determinó que Carlos Vila eligiera la obra de Pepe Lodeiro para abrir el nueva galería Alpide. Y es que era un arte (el de la amistad, digo) que el que se autobautizó como pintor de Vigo , dominaba con maestría. Prueba de ello es que, a pesar de que hace ya ocho años que nos dejó, su simple nombre sigue ejerciendo de imán. Entre los que no quisieron perderse la oportunidad, no sólo de contemplar la obra del artista, sino de recordar al amigo, estaban Pedro Solveira, Antonio Quesada, Ana Legido, Leopoldo Varela... y por supuesto, Victoria, su viuda, y sus hijos y nietos. Son muchos los que piensan que las instituciones no se han portado con Lodeiro como se merecía. dado que la generosidad era una cualidad que derrochaba con gusto, seguro que se lo habrá perdonado. Claro que aún están a tiempo de enmendarlo. Los que no tuvieron la oportunidad de tratar a Lodeiro (ellos se lo pierden), seguro que no saben que era de los que se ponía horario de trabajo (de mañana y tarde). Sólo se lo saltaba si algo importante requería su presencia fuera de su entrañable estudio de Marqués de Valladares. Como una manifestación reivindicativa, por ejemplo. O una tertulia en el Eligio. O un viaje. El último lo emprendió ya hace ocho años. O parte de ella, al menos. Es lo que recoge, a través de más de 250 fotografías la exposición Unha ollada no tempo , que organizó el Concello. La aceptación ha sido tal que han decidido prorrogarla hasta el día 17. El atractivo de este tipo de iniciativas radica en que el espectador forma parte de la historia que se le muestra. Allí están sus abuelas, madres, vecinos... Les reconocen y se reconocen en las más diversas situaciones, desde el trabajo a la diversión, pasando por la religión, el deporte... El Arquivo Municipal da Imaxe porriñés está empeñado en reunir el mayor número de fotografías antiguas posible, que será la base de futuros trabajos históricos. La instantánea con más solera es de 1878, y las más modernas son de la década de los 60. Una buena disculpa para visitar O Porriño.