CONTRAPUNTO
06 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.NO es una cuestión de edad, como muchos podrían entender. Es cuestión de educación. La educación que les falta a muchas personas entradas en años que por rapiñar medio kilogramo de caramelos, son capaces de dejar a un niño sin la contemplación de la cabalgata de Reyes. ¿Qué no ocurre? El año próximo sitúense en las aceras de las calles por donde va a pasar la comitiva de los Magos. Comprenderá entonces de qué les estoy hablando. De seres que son capaces de empujar a un niño por recoger dos caramelos del suelo. Hombres y mujeres de más de sesenta años empeñadas en que nadie les pise su derecho a acumular caramelos. Caramelos que posiblemente les darán posteriormente a sus nietos. ¡Y no les diga nada! En seguida le recordarán que tanto derecho tienen ellos como el resto del mundo. Cuando eso ocurra, póngale la cara de su hijo en frente, a ver si se lo repite.