EL PERISCOPIO | O |
30 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.. Había que estar allí para escuchar a algunos de los manifestantes lamentarse de su nueva situación de orfandad política en la que aseguraron sentirse desde ayer. Y es que ver como la Policía Nacional escoltaba a los ediles nacionalistas y éstos acusaban a los concentrados de ser «os do non» y «estar manipulados» políticamente en su movilización por otras formaciones fue algo que no pocos aseguraron que no olvidarán después de décadas de defenderse de esas acusaciones hechas contra ellos por parte de PSOE y PP. Entre los colectivos de Matamá, Cabral, Coruxo, A Guía, afectados por la depuradora y otras asociaciones del rural, era fácil ver a algunos simpatizantes del BNG, como también del PSOE y a algún despistado del PP, pero todos ellos, los violentos y los no violentos, según Castrillo son manipulados y manipulables. Y es que Castrillo ahora parece haberse calzado las botas gobelianas para dar certificados de bondad y maldad y de paso dar lecciones periodísticas de lo que se debe o no informar, quizás imbuido por las cortinas de humo que emite la prensa del régimen, que otrora le sirvió a él de brazo armado pero no para mantenerse, como en todos los demás casos, en la alcaldía. ?ay más . Pero lo de la paternidad de los manifestantes no queda ahí. En el PSOE unos y otros niegan relación con los manifestantes afines al partido divisados, y por último en el movimiento vecinal crujen sus estructuras al crecer las críticas a su presidenta. Y todo mientras la pax municipal popular se diluye cada vez más.