Caixanova aprobó en 2004 medio millar de operaciones de microcréditos por importe global de 9 millones de euros, destinados a emprendedores y pequeños empresarios, cuyas garantías son asumidas al cien por ciento por la entidad, sociedades de garantía recíproca y organismos públicos como el Instituto Galego de Promoción Económica (IGAPE) o el Instituto de Crédito Oficial (ICO). La entidad gallega informó ayer que durante este año aprobó el 60 por ciento de las más de 900 solicitudes que recibió para poner en marcha nuevas empresas o apoyar la modernización y ampliación de otras ya existentes. A través de estas operaciones, gestionadas en colaboración con el IGAPE y el ICO, Caixanova participa actualmente en la financiación de 1500 proyectos empresariales. La microcréditos se conceden en condiciones preferentes y con financiación del cien por ciento de la inversión, con importe máximo de 25.000 euros y un plazo de amortización máximo de cinco años, con uno de carencia. En los préstamos al amparo del convenio con el ICO también participan diversas instituciones de acción social, que tiene como misión colaborar con los emprendedores en la preparación del proyecto, la solicitud y el seguimiento del desarrollo de la actividad empresarial y situación económico-financiera. Los microcréditos son préstamos a bajo interés y con plazos de devolución flexibles que son concedidos sin garantía real, siendo el aval la confianza en los proyectos y en las capacidades de las personas. Este mecanismo ha sido reconocido por la ONU como fundamental para el buen funcionamiento del sistema financiero, estando dirigidos hacia los colectivos como los inmigrantes, parados de larga duración y personas con discapacidad.