Pax urbana

| JOSÉ MANUEL PÉREZ-BOUZADA |

VIGO

CONTRAPUNTO

17 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

NO TENGO claro si corresponde a méritos propios del actual gobierno o a deméritos ajenos, pero la realidad es que la ciudad está menos tensionada. La piel de la urbe presenta mejor color. El tráfico es más fluido y de los jardines sobresalen multitud de especies florales que nutren de color calles y plazas, al tiempo que lucen adornadas con estéticos elementos navideños. El común ciudadano percibe paz y armonía. Algo así como si la pax urbana hubiese conseguido instalarse en territorio vigués. La oposición municipal parece más leal y educada que nunca y el único elemento distorsionador parece ser si los edificios que se construyan en el futuro deben de ser más o menos altos. Hecho, por otra parte, que a un alto porcentaje de personas les importa más bien menos que más. Pero los síntomas, lejos de tranquilizar, preocupan. Falta diagnóstico real y tratamiento adecuado a nuestros males.