Un metro bien pensado

VIGO

IN VICUS | O |

26 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

NO NOS cansaremos de repetir que si Vigo es la ciudad más dinámica, caótica y vital de Galicia lo es gracias a sus múltiples contradicciones internas, sobre todo, en lo que respecta a su urbanismo y a la circulación de vehículos. Sede de una gran empresa automovilística, con un parque de utilitarios que, según las estadísticas, supera al número de habitantes y sometida a un permanente colapso de tráfico debido a su estructura urbana en forma de "pulpo", bulle en ideas para compaginar el crecimiento industrial, reducir su contaminación ambiental y hacer que el tránsito sea más fluido. La solución que está más de «moda» últimamente es la del metro subterráneo. Aparentemente todo son ventajas. Circulará bajo tierra por lo que no sólo no afectará al tráfico de superficie sino que, además, lo reducirá, es barato, apenas contamina y, sobre todo, garantiza rapidez y puntualidad. Sin embargo, su viabilidad técnica nos preocupa a quienes somos conscientes de lo que yace en el subsuelo de nuestra ciudad: una durísima formación granítica que requerirá un gran esfuerzo técnico para ser atravesada, enormes bolsas de agua cuyos cursos subterráneos han ido minando el subsuelo, la frágil cimentación de la mayoría de los edificios históricos que precisará de refuerzos, etc. Ello por no hablar de las enormes pendientes que obligarán a un meticuloso estudio de ingeniería porque no son iguales las resistencias de zonas con poca masa de piedra que las que soportan mucho más peso. Para horadar será necesario dinamitar y con ello se resquebrajaran los edificios, el movimiento del metro producirá vibraciones que repercutirán en las construcciones, etc. ¿Alguien ha pensado en esto?