El Concello aplicó a finales del pasado año una enérgica campaña contra la doble fila, sin precedentes hasta ahora y que tampoco ha tenido continuidad. La consecuencia de poner a la mayoría de la plantilla de la policía local a controlar el correcto estacionamiento de los vehículos provocó una mejora inmediata de la circulación. En paralelo, muchos vigueses se encontraron con graves dificultades para encontrar un lugar donde aparcar sus coches en sitios autorizados. Las preguntas que sobre el particular se plantearon al Valedor do Cidadán llevaron a Luis Espada a elaborar un completo informe sobre este problema. Según los datos de su investigación, el sitio más complicado para aparcar en Vigo son los alrededores de El Corte Inglés entre las 13 y las 14 horas de los sábados. La media en ese momento es de algo más de siete minutos y medio. En los días laborables la complicación por excelencia se traslada a la calle Torrecedeira entre las 9 y las 10 horas, con casi siete minutos. El contrapunto es el área de Fátima los domingos por la tarde: se aparca en sólo ocho segundos.