Reportaje | Entresijos del presupuesto del Concello Las cuentas municipales incluyen, junto a las grandes partidas, 1.500 euros para alimentar a las aves del estanque de Castrelos y fondos para los servicios religiosos en los cementerios
16 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Los ciudadanos que pasean por el parque de Castrelos quizás no imaginan que la comida que reciben las aves del estanque está inventariada. Una partida del presupuesto municipal consigna 1.562 euros como gasto anual de estas aves, partida por lo demás incluida en el departamento de Patrimonio Histórico. Esta es una más de las docenas de curiosidades que incluye un documento presupuestario de cientos de páginas y que totaliza 187 millones de euros, una cifra que puede sonarnos más elevada en pesetas: algo más de 31.000 millones. Parece una cantidad elevada pero no lo es tanto ya que debe resolver las necesidades de una ciudad de 300.000 habitantes, la mayor de Galicia y la treceava de Españas, incluida una abultada nómina de 1,400 funcionarios y bastantes más que dependen de las concesionarias que gestionan servicios privatizados. Costosa basura Un ejemplo del coste de alguno de estos últimos lo ofrece el servicio de recogida de basura y limpieza viaria, cuya empresa ingresará por este concepto el año próximo cerca de veinte millones de euros. En este mismo departamento, casi dos millones se destinarán a la recogida selectiva y algo más de seis millones en pagar a Sogama su eliminación y traslado desde la planta de Guixar. Muy lejos de estas cantidades y bastante más desconocido es el dato, por ejemplo, de que la administración municipal, esto es, todos los ciudadanos, emplearemos 62.000 euros en 2005 en la adquisición de armamento para la policía municipal y otros 700 en el mantenimiento del sonómetro que los agentes emplean para medir el nivel de ruido, un problema que aqueja de manera destacada a las zonas con movida nocturna. Tampoco es muy conocido que el Concello corre con gastos de los servicios religiosos en los cementerios, cuya partida asciende a 20.000 euros, o que ha previsto una reserva de ocho mil euros para ayudar a los taxistas a que instalen sistemas de seguridad en sus vehículos. Pese a esta variedad y en algún caso lo abultado de las cifras, todos los grupos políticos coinciden en que las finanzas del Concello son ajustadas y sólo dan para mantener los servicios pero para muy poco más.