Túneles para salvar el cinturón

VIGO

ÓSCAR VÁZQUEZ

Crónica | Recorrido por las obras de la circunvalación Los responsables vecinales piden a María Xosé Porteiro y a Antón Louro cuatro pasos subterráneos para evitar la división para siempre de otras tantas parroquias

08 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Los responsables de la federación vecinal y de las asociaciones de las cuatro parroquias para las que discurre el segundo cinturón de Vigo acudieron puntuales. Al filo de las 12:30 de ayer aguardaban a los diputados socialistas de Pontevedra bajo el gigantesco viaducto de Porto, en Beade. El encuentro se había organizado con la finalidad de que Antón Louro, María Xosé Porteiro y Domingo Tabuyo visitaran los puntos calientes del segundo cinturón de cirvunvalación de Vigo. Aquellos en los que el movimiento vecinal y las fuerzas políticas, PSOE incluido, llevan años demandando la construcción de túneles para evitar la fractura del territorio. No se oponen al proyecto pero reclaman que no lleve aparejada la enorme barrera que originan taludes de hasta 50 metros. Fronteras artificiales Y es que las máquinas han pegado enormes tajos en el monte, una inevitable pero grave contrapartida que puede solucionarse todavía, pese a lo avanzado de las obras, con la construcción de cuatro falsos túneles que añadir al que ya está previsto en Valadares. Los tres parlamentarios fijaron su postura antes de visitar el tajo. «Las obras no pueden paralizarse porque son imprescindibles para Vigo; cualquier mejora que se pretenda introducir no puede retrasar la entrada en servicio del segundo cinturón». Protegidos de la lluvia que empezaba a caer bajo el impresionante viaducto de Porto, Louro y Porteiro, ofrecían diálogo y colaboración siempre que el cinturón siga construyéndose y los cambios no afecten a su inaguración a mediados del 2005. Poco rato después, cuando contemplaban sobre el terreno el resultado de las obras, su postura se modificó. Reiteran que el retraso es inasumible, pero ofrecen fórmulas para encajar la construcción de estos falsos túneles. La primera clave es conocer el montante económico de la mejora, para saber si Fomento quiere asumir este coste a mayores en un proyecto que costará al final unos 140 millones de euros. Después será preciso que los técnicos del ministerio den su visto bueno desde el punto de vista técnico. Llegados a este punto, Louro y Porteiro sugirieron la elaboración de un proyecto complementario para ejecutarlo a continuación y no retrasar su inaguración. Tira y afloja Los responsables parroquiales de Matamá, Beade, Valadares y Comesaña, acompañados por la presidenta de la federación, Elena González, y del responsable vecinal del segundo cinturón, Rodrigo Costas, tuercen el gesto. Se temen que con la obra en servicio Fomento y el propio Concello pierdan interés en ejecutar estos túneles. Este debate se mantiene mientras se visitan otros lugares del tajo. Los socialistas, entre ellos la concejala Porteiro, que sufrió el año pasado la negativa del ministro de Fomento del PP, Álvarez Cascos, a reunirse con el gobierno del alcalde Pérez Mariño, prometiendo diálogo sin paralización. Y los dirigentes vecinales quejándose de que llevan una década pidiendo lo mismo sin el menor éxito... y ahora les dicen que puede ser demasiado tarde.