PERISCOPIO
08 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Lo digo (y sé lo que digo) porque en las alturas de la derecha provincial se están preparando para un seísmo. Y no se trata ni del regreso de Cuíña, ni de su marcha. El terremoto tiene varios epicentros, desde el interior a la costa y desde la capital hasta las turísticas Sanxenxo o Vigo. Soportaron ya varios temblores previos, pero nadie llegó a caerse del sillón, en parte porque al meneo le faltaba cierta base para mejorar su consistencia. Está vez, sin embargo, me aseguran que hay solidez y que lo que podría desatar el estrépito son papeles y declaraciones grabadas. Un alto ejecutivo de Pontevedra, muy bien relacionado con el entorno más próximo a Rajoy, lo resumía con una frase proverbial: «Tantas veces fue el dossier a la fuente...» Como quiera que lo que suceda ocurrirá no más allá de noviembre, en breve sabremos si el huracán va en serio o se desinfla. En caso de que prospere, los peor pensados lo han bautizado ya como el ciclón gaviota , en alusión al renovado logo popular. Otras versiones, en cambio, sostienen que la única razón verdadera de semejante rumor es poner nerviosos a los teóricos perjudicados directos del terremoto. Se preguntarán ustedes qué contenido traerán esos vientos tan funestos. Pues a falta de que aparezcan, lo que a este humilde servidor le aseguran es que habrá un cóctel de pruebas. Un chorrete de urbanismo, unas gotitas de entremado empresarial, alguna que otra dosis de chivatazo de algún ex socio cabreado y hasta papeliños comprometedores. Lo dicho: el ciclón gaviota .