«Bodegón es una palabra corta para explicar lo que yo hago»

VIGO

Entrevista | Jordi Prat Pons Tras una larga temporada trabajando en EE.UU., este artista catalán exhibe su obra por primera vez en Galicia

07 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Desde ayer, la Galería Alameda acoge una interesante serie de cuadros de Jordi Prat Pons, un pintor catalán obsesionado actualmente por la alineación de objetos. Con el título Denominación de origen , Prat Pons muestra unas texturas pictóricas moldeadas de un modo casi escultórico. -¿A qué hace referencia el título? -Es el título de un cuadro, pero que va muy bien para enmarcar la exposición. Yo pinto normalmente botellas, etiquetas o cosas antiguas con un origen muy marcado, y denominación de origen todos sabemos que quiere decir calidad, origen, al tiempo que es un logo de garantía. -¿Por qué repite, casi de forma obsesiva, las composiciones de estanterías llenas de botellas? -¿Y por qué no?, porque quien pinta paisajes, siempre pinta paisajes, aunque sean distintos. Las botellas están por todas partes, en casa, en los hoteles, en los bares. Por otro lado, la disposición de las botellas, o cualquier otro objeto parecido, pienso que es algo muy contemporáneo. En un bar, no hay siete botellas, una detrás de otra, sino que están unas al lado de otras. Es algo que a mí me gusta para explicar cosas. En un principio, lo más importante eran las botellas y ahora es la disposición de las botellas, es decir, que pueden ser edificios o cualquier otra cosas. -¿Está de acuerdo con denominar bodegones a sus composiciones? -Lo que pasa es que el bodegón no es un estilo pictórico, es una forma de disponer los objetos. Sí que pinto bodegones, pero es una palabra demasiado corta para explicar lo que yo hago. -No sé si a medio camino, pero se sitúa usted entre el figurismo y la abstracción, ¿es una duda interna? -No, es un proceso, yo provengo de las normas más figurativas. Hay gente que empieza a pintar a los dieciocho años y no sabe lo que es la figuración, ni les interesa. Yo, sí que vengo de ese campo. Poco a poco, he ido quitándome, no lo malo que no hay nada malo en ello, esa figuración que al principio me interesaba y ahora me interesa menos, y poco a poco voy hacia lo abstracto. Más que una lucha interna es una lucha de pinceles. Camino hacia la abstracción, aunque no será total, pero no es lo mismo pintar una botella a tres metros que a un centímetro, que entonces sale un cuadro abstracto perfecto. -La técnica de su pintura presenta un aspecto muy moldeable, ¿cómo lo logra? -Con mucho papel. Empecé pegando las etiquetas de las botellas y ahora pegó todo tipo de papeles. Casi nunca pinto encima del lino sino del papel que pego. Casi estoy tanto tiempo preparando el papel como pintando, porque cuando pego el papel ya no doy marcha atrás. -Esta es su primer exposición en Galicia. -En España no he expuesto mucho. Comencé en Cataluña, pero después ya salté a Francia y Estados Unidos, donde me pasé varios años trabajando para aquel mercado. Pero, ahora echo de menos mi casa y me sabe mal hacer exposiciones tan lejos y que aquí, por muchas causas, no se hagan. -¿A qué período de su vida se corresponde esta exposición? -Es de los últimos dos años. En este tiempo, el cambio de pintura es mínimo. Todos los papeles con los que yo trabajo son pósters cogidos en la calle. Son anuncios que recojo de la calle, todo tipo de publicidad. En la etapa actual, los papeles los pegó de forma que después trabajo sobre la parte de atrás de ellos. Me permite muchos juegos.