La incógnita del AVE a Oporto

Miguel Á. Rodríguez VIGO

VIGO

KIKO DA SILVA

Análisis | Los proyectos ferroviarios en Vigo El Gobierno garantiza la salida sur del tren en la ciudad pero no consigna ni un euro en el 2005 para que el trazado hasta la frontera lusa esté operativo a tiempo

01 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La cumbre hispano-lusa que ayer presidió el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en Santiago de Compostela, reiteró el «compromiso» del Ejecutivo portugués para terminar su AVE entre Oporto y la frontera con Galicia en el año 2009. De momento, España sólo responde a la diligencia del país vecino con muestras de buena voluntad, pero sin papeles. Y a los ciudadanos del área metropolitana viguesa (principales candidatos a convertirse en usuarios de este tren transfronterizo) les cabe el triste honor de ser los más perjudicados por una parsimonia administrativa que dura ya ocho años. El borrador de los presupuestos para el año 2005 no contempla ni una sola partida que permita avanzar los estudios de trazado que habrán de definir cómo y por dónde discurrirá ese AVE entre Vigo y la frontera portuguesa, un tramo esencial que unirá esta ciudad con Oporto en sólo 40 minutos y que generará un mercado anual de 1,4 millones de viajeros. Ayer mismo, el senador socialista Enrique Curiel aseguró que el Gobierno de Zapatero «garantiza» la salida sur ferroviaria de Vigo. Pero no aportó ni una sola prueba para alimentar de nuevo la fe de los vigueses. El proyecto precisará la construcción de un túnel desde la futura estación de Urzaiz hasta la avenida de Madrid y otro paso subterráneo desde el límite del casco urbano hasta O Porriño. No obstante, la necesidad de estos túneles es sólo un supuesto optimista lanzado al viento por los estudiosos de la materia porque, a día de hoy, el ministerio de Fomento no dispone de un sólo estudio técnico sobre el trazado de la salida sur, ni del recorrido del tren desde Vigo hasta la frontera lusa. En el documento financiero del Ejecutivo para el 2005 no aparece ningún apartado relacionado con esta obra. Ni tampoco previsión hasta, al menos, el año 2007. Ese borrador presupuestario situaría en los albores del año 2008 el horizonte más optimista para comenzar unas obras que deberían estar operativas en el 2009. Del lado portugués, el ritmo es bien diferente. El Gobierno del país vecino se ha gastado ya más de 600.000 euros en los estudios informativos para los posibles trazados ferroviarios desde Oporto hasta Valença. En la actualidad está en marcha los estudios de impacto ambiental y el proyecto constructivo, para su posterior adjudicación e inicio de las obras en el año 2006. El plazo de ejecución que calculan las autoridades lusas no excederá los 32 meses, lo que garantizaría la llegada del tren a Galicia a finales del 2009.