En directo | Debate en Vigo en Voz Alta, de Radio Voz El gerente de la Ciudad Universitaria comparó al arquitecto del campus con el inventor del cubismo y subrayó la proyección mundial de la Universidad
29 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El centro comercial de la Ciudad Universitaria contará con un nuevo local del portal de Internet, Universia, patrocinado por el SCH y en el que participa la Universidad. También se abrirá otro café, Universitas Café y un restaurante italiano, según manifestó ayer Rafael Núñez, gerente de Cidade Universitaria S.A. en el programa Vigo en Voz Alta, de Radio Voz, en el que las nuevas infraestructuras del campus centraron buena parte de un debate en el que también participaron Jacobo Rodríguez, alumno de quinto de Derecho Económico; José María Calvo, alumno de sexto de Ingeniería Industrial y Luis Fernández casas, claustral y alumno de quinto de Ciencias Químicas. En la tertulia, moderada por la periodista Esther López y patrocinada por la Fundación Caixa Galicia, Núñez aseguró que «no tuvo ningún sentido en 1972 hacer el campus a 15 kilómetros de la ciudad» pero que quizá no cupo otra opción. En esas circunstancias se decidió urbanizar la zona y encargar el proyecto de Ciudad Universitaria a un arquitecto de prestigio, Enric Miralles. La elección directa de Miralles fue objeto de polémica. A Casas no le gusta su arquitectura «demasiado hormigón», opina, mientras que Calvo considera que se debió convocar un concurso para adjudicar el proyecto. Núñez recordó los premios y la trayectoria de Miralles y le comparó con Picasso, que en su día inventó el cubismo, un movimiento que quizá no gustaba a muchos de sus contemporáneos. ¿Por qué se realizó esta obra? Para ganar prestigio, según confesó el gerente de Ciudad Universitaria. La mejor forma de dar a conocer al Universidad en todo el mundo era encargar un proyecto arquitectónico a una figura mundial. Los frutos están a la vista: reportajes en las mejores revistas de arquitectura e incluso en canales de televisión internacionales, gracias a los cuales han venido estudiantes canadienses. Quizá dentro de cien años la Universidad de Vigo sea conocida más por los prestigiosos profesionales que han salido de ella que por su arquitectura. Ese es el objetivo.