IN VICUS | O |
17 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.EL PASADO viernes 10 tuvo lugar la representación de la obra teatral Las Mariposas son Libres a cargo de una nueva agrupación dirigida por Maximino Keyzán. Como siempre, a pesar de la escasez, por no decir ausencia total, de aportación financiera, el ingenio y el entusiasmo hicieron que, tanto el modesto atrezzo como el vestuario, realzasen el realismo de una interpretación con sentimiento por parte de los dos jóvenes actores protagonistas. Elena Caccamo, mujer alegre y con ingenio, como pocas, nos ha sorprendido con un personaje excesivamente protector que acaba por rendirse a la evidencia de que, si se ama, es preciso dar libertad. Una vez más, Keyzán, como director, ha puesto su saber hacer y su pasión para que, una pieza teatral cobre vida en una ciudad en la que las instituciones se han olvidado por completo de este arte, tanto desde el punto de vista de la formación como del de la representación. Desaparecida la Escuela Municipal de Teatro, proyecto que, con tanta ilusión y trabajo pusieron en marcha Keyzán y un grupo de profesionales, la vocación interpretativa de los niños y niñas de nuestra ciudad ha visto cortadas sus alas muy poco después de echar a volar. Es triste que, habiendo una buena cantera de niños, adolescentes y jóvenes con ganas de aprender para dedicarse a la interpretación profesional, vaguen por academias privadas que no ofrecen ni una formación continuada ni una titulación reglada. Más lamentable resulta que, el Ayuntamiento, se gaste tanto dinero en «pachangas veraniegas» en lugar de dedicar una buena partida presupuestaria para apoyar proyectos culturales de calidad como estos.