Quintana no tenía ayer noticias de primera mano sobre las inversiones. Pudo explicar las demandas planteadas por los nacionalistas para respaldar las cuentas públicas del Estado que presentará el PSOE en el Congreso, pero nada más. El motivo es que hasta la próxima semana los negociadores socialistas (Francisco Rodríguez y Anxo Quintana se reunieron días atrás con el socialista Pérez Rubalcaba después de que Quintana hablara con Zapatero) no responderán a sus demandas. Si dejó claro el portavoz del Bloque que esperan una periodificación de las inversiones previstas para que el AVE llegue a Vigo y permita su conexión con el norte gallego, con la meseta y también con Portugal. Ello implicaría la ejecución de la demandada y ansiada salida sur, que convertirá a la estación de Vigo en una terminal pasante y no en el fondo de saco que es en la actualidad. Insistió en que sus demandas sobre Vigo «non son reivindicacións localistas senón o recoñocemento de que Vigo é unha das catro patas do futuro de Galicia xunto co norte, a costa e o interior». Conseguir un adecuado equilibrio y obtener la «débeda histórica» pendiente con zonas como Vigo son una prioridad para los nacionalistas, algo que Quintana no se olvidó ayer de mencionar. De resultados concretos hablará dentro de unos días.