Una ciudad asfixiada por el tráfico

La Voz

VIGO

Miles de camiones que trabajan para las industrias o el puerto de la ciudad atraviesan diariamente Vigo sin que sea necesario. La carencia de una circunvalación les obliga a penetrar en el casco urbano, lo que afecta de manera grave al tráfico de la ciudad y a la calidad de vida de sus moradores. Desde hace más de tres lustros se viene debatiendo la necesidad de contar con una circunvalación que por diversos motivos se fue retrasando hasta ahora. En septiembre de 1991 se acordó realizar el estudio informativo y desde entonces el proceso sufrió numerosos contratiempos. Al final, las obras se iniciaron en el año 2002, con Lois Castrillo en la alcaldía, un presupuesto que supera en total los cien millones de euros y una previsión de tres años de obras.