CONTRASTES
08 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.La histórica Rusia de los antiguos Zares derivó en la también desaparecida -desmembrabra, mejor- Unión Soviética, y las actuales repúblicas independientes se rehacen como pueden de esa catástrofe política y económica. Así, ni los ballets de ahora ni las formaciones folklóricas nacionales tienen la categoría que alcanzaron antaño, y que hicieron mítica por el mundo desde Diaguilev y Nijinsky a Moisseiev, Beriozska y los Coros del Ejército. Por eso, el Ballet Nacional de Krasnodar, que nos visitó para inaugurar el nuevo curso de espectáculos en el teatro del Centro Cultural Caixanova, es comparable a los citados, aunque intente inmitarlos y aproximarse a ellos. Los recursos son siempre los mismos: danzas cosacas, de Georgia, de las inmensas zonas heladas del país, que posee el folklore más rico y vistoso del mundo, con sus eternas canciones nostálgicas y su vivacidad de movimientos, con saltos acrobáticos y efectos en los que se combina humor y ternura, porque la Rusia eterna que se evoca posee un encanto inmarchitable, por más que se le sobe hasta ajarlo. Además, la concesión al popularismo, que parece homenaje, con canciones españolas -o españolizadas-, como la hermosísima «Granada», que es del mejicano Lara, y algún exotismo aproximado a nosotros, como es el tango acrobático o el «charleston» de los cabarets de los años 20 del pasado siglo, que llamaron felices. Todo ese «popurrí» nos presentaron estos artistas venidos de la Europa oriental, con entrega, entusiasmo y belleza, en algunos números de muy alto nivel. Aunque por no éso dejemos de reconocer que ni los cantantes son aquellas voces excepcionales de los coros militares, ni los bailarines alcancen la perfección que les dio el genial Moiseiev. El público, que llenó el teatro, lo pasó muy bien, porque el espectáculo fue atrayente, muy rico en vestuario y llevado a buen ritmo, lo que suplió las carencias que en la inevitable comparación encontraría el espectador menos exigente. En definitiva, bien, pero mucho menos que antaño.