Un metro tan ligero que se evaporó antes de circular

La Voz

VIGO

Lo del metro ligero ha sido otro despilfarro. Un estudio de viabilidad que costó cerca de un millón de euros y un despliegue de propaganda que no ha servido para nada, más que para alimentar egos políticos. La aventura de papel apenas ha durado cuatro años. El nuevo Plan General obvia la propuesta de instalar una moderna red de tranvía a través de tres líneas: una circular por el casco urbano, otra de Coia a Samil y una más de Beiramar a Bouzas. Los grupos políticos que salieron de las urnas en las últimas municipales miraron para otro lado a la hora de la verdad, sobre todo pensando que había que conseguir unos 60 millones de euros de financiación. El caso es que unos años antes, el gobierno de Manuel Pérez también abandonó otro proyecto, éste algo más modesto, para recuperar el viejo tranvía _que desapareció de la ciudad en el 68_ con la empresa Alsa. Habrá quien diga que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Los más pesimistas incluso se temen que no hay dos sin tres.