El purgatorio celeste

| JORGE LAMAS |

VIGO

CONTRAPUNTO

27 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

COMIENZA la liga y el Celta está en Segunda División, ese estado mental definido por el Atlético de Madrid como un infierno. No ha de ser para tanto, ya que siempre queda la posibilidad de ascender y, por lo tanto, de alcanzar el cielo. Llamémosle entonces purgatorio; ese lugar, donde, durante un año, los seguidores celestes purgarán los pecados cometidos en la temporada pasada por Lotina, Antic, Mostovoi y compañía. Pero, no es momento de acordarse de quien debería penar ahora sus culpas, sino de meditar sobre la verdadera dimensión del asunto. Si bien es cierto que disfruté mucho en los últimos años con el gusto por el fútbol que mostró el Celta, no es menos cierto que aborrecí en gran medida ese aire de nuevo rico que adoptaron muchos seguidores. Ahora, en el purgatorio, se nos ofrece la posibilidad de congraciarnos con aquel espíritu céltico; ya saben lo de «noble juego, valentía y pundonor».