Arquitectura «regionalista»

| PABLOS |

VIGO

CONTRASTES

21 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

LATE, y hasta se manifiesta claramente, el plástico que hubo en el arquitecto Manuel Gómez Román, a cuya obra se dedica una interesante exposición en la Casa das Artes. Siempre, suponiendo que en todo arquitecto no sea obligado que haya tal artista, para que al fin no resulte un mero técnico frío y anodino. Gómez Román, nacido en Vigo en 1876 y fallecido en l964, vivió intensamente los años del «modernismo», que cuenta en nuestro ámbito con obra de arquitectos como Paczevich, Jenaro de la Fuente y Antonio Palacios, y cultivó más tarde un cierto racionalismo moderado, y llevó sus más entusiastas proyectos al denominado «regionalismo», en buena parte mera «arquitectura de papel», en el sentido de que sus diseños no llegaron a cobrar realidad física. Vinculado a movimientos galleguistas, desde la editorial Galaxia a la fundación Penzol, en esos diseños hay mucho de ensoñación, del arquitectura ideal de una Galicia neo barroca en la que lo popular cobra nuevas dimensiones, extremando su carga ornamental hasta el punto de que sus pazos más semejan decorado para ópera o zarzuela -para»Maruxa», de Vives, por ejemplo- que posible edificio habitable, amén de que resultaría costosísimo, ruinoso inclusive, edificarlos tal y como Román los diseñaba. Claro que de alguna manera se identificaba con Palacios, tan neo barroco como él, y mucho más seudo gótico, y claro, también, y por supuesto, que dejó en Vigo obras señeras, como el edificio Simeón y el Banco Pastor, en el inicial estilo, y en el segundo la fábrica Alfageme y la Panificadora, ahora a punto de desaparecer. Mas tampoco hay que olvidar que diseñaba de fuera adentro, y alguna de sus casas resultaba inhabitable, por caótica en su distribución interior y su condición de lóbrega, en el sentido exacto del vocablo, no en el popular que por aquí se le da, con inaceptable semántica. Lo sabemos porque vivimos en una de ellas. Discutible, mas interesante y de algún modo señera, hay que gozar la arquitctura de Gómez Román, siquiera en esta interesante exposición as él dedicada.