Vigo, el «blues» de las vacaciones

| MIGUEL Á. RODRÍGUEZ |

VIGO

CONTRAPUNTO

11 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

SEGÚN se mire, no hay mejor guiri para Vigo que el crucerista. Son gente de Visa fácil, que tintinean como badajos de comercio en comercio, con el gaznate más bien seco y un estómago generalmente agradecido. Gastan mucho y rápido, sin apenas tiempo para causar problemas. Perfectos. Luego están los golfistas o regatistas, gente con posibles que no repara en gastos. Y en otro escalón, los asiduos de los congresos, reputados profesionales con suculentas dietas a su disposición. A los primeros los condenamos a un desembarco tercermundista en un muelle de tercera que, por diferencias políticas, sigue condenado a pudrirse algunos años más. Los segundos sencillamente circunvalan Vigo en busca de un campo o un puerto deportivo. Y a los últimos hace diez años que les prometimos un auditorio... A un suspiro de convertirnos en sede de la Volvo Ocean Race , el panorama sugiere un blues .