Política | Crisis institucional La llegada del nuevo delegado del Estado en Zona Franca ha estado marcada por su enfrentamiento con el Concello, que le ha pagado con la misma moneda
11 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Vigo estuvo varias semanas pendiente del nombramiento del delegado del Estado en Zona Franca que iba a sustituir a Pablo Egerique. El nombre del elegido era clave para el devenir de la vida política local. La opción escogida fue la que, se pensó entonces, menos afectaba a la situación existente. Fue un grave error. El PSOE prefirió a la persona que había desempeñado el cargo durante siete años y que por tanto conocía de cerca los entresijos del Consorcio. Quizás por ello Francisco López Peña llegó a Vigo sobrado. Sin encomendarse, dio la vuelta a la gestión de Zona Franca en los últimos tiempos: cuestionó la compra de la ETEA, dio por anulado el convenio Vigo 2005 con el Concello y advirtió que el organismo que comanda iba a dejar de ser la hucha del Concello. Pasado el primer momento López Peña empezó a recibir recados sobre los peligros de una revisión tan a fondo y con efectos retroactivos. El más contundente le llegó en la primera reunión del pleno de Zona Franca. En un hecho sin precedentes, el delegado se encontró con un verdadero motín envuelto en cortesía formal. Uno por uno, los trece vocales que lo forman, con la única excepción de su persona, cuestionaron la construcción del centro comercial de A Laxe. El susto fue mortal y se cuenta que López Peña abandonó la sala verdaderamente indignado. Lo más llamativo es que la persona que inició la ofensiva fue Ventura Pérez Mariño, socialista como él y supuestamente candidato a ocupar el puesto que finalmente le tocó a López Peña. A estas alturas no se sabe que pasará con el agraviado centro comercial, pero con seguridad el máximo gestor de Zona Franca ha recibido el mensaje. Es muy probable que finalmente se construya pero también que el consorcio haga frente a sus obligaciones con Vigo 2005 y que las aguas vuelvan a su cauce. Al menos eso se desprende de las declaraciones de los últimos días de Concello y Zona Franca.