El comercio del Casco Vello quiere el proyecto de A Laxe

VIGO

M. MORALEJO

Reportaje | La odisea de Abrir Vigo al Mar Los empresarios alegan que la iniciativa del arquitecto Sáenz de Oiza, con una pasarela aérea desde el edificio comercial y de ocio hasta A Pedra, actuaría como locomotora del barrio

07 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Los empresarios del Casco Vello son partidarios de que siga adelante el proyecto de A Laxe, en el que se incluye un centro comercial y de ocio, con el mayor gimnasio de la ciudad. El presidente de VigoVello, Santiago Vidal, explica que, a su juicio, cuando existe un plan global como es éste, tiene que contemplarse en su totalidad y no por partes como se pretende hacer ahora. En este sentido, recuerda que la actuación está aprobada después de una década de trámites, lo que llevó en su día a la eliminación del antiguo edificio de Sanidad Exterior, al traslado del centro de salud y a la modificación del plan especial del Puerto. Según Vidal, la iniciativa actuaría como locomotora del Casco Vello para lograr su dinamización a través de la conexión entre el borde litoral y la zona de A Pedra, tal como se explicó en su momento. El presidente de VigoVello no duda en afirmar que, a título particular, el centro comercial A Laxe debe construirse. Eso sí, añade que, si técnicamente es posible, podría rebajarse dos metros hasta dejarlo como estaba inicialmente. No es de la misma opinión la asociación de vecinos del Casco Vello. A través de una nota de prensa, su presidenta Teodora Vázquez declara que se encuentra gratamente sorprendida por la posibilidad de que no se construya el edificio comercial y de ocio, que remataría el proyecto de Abrir Vigo al Mar. Aprovecha para pedir que se tiren las naves existentes frente al mercado de O Berbés y se cree un gran espacio abierto desde las avenidas hasta ese espacio. La reciente petición de los grupos políticos municipales a la Zona Franca para que paralice el proyecto comercial y de ocio A Laxe ha generado cierta polémica, más que nada porque la solicitud se haya hecho transcurrida más de una década desde que se inició el proyecto, cuando había conseguido superar todos los trámites y nada más ocupar el cargo el nuevo delegado de la Zona Franca. Ante tal situación, los responsables del consorcio han decidido solicitar informes legales y económicos para valorar de forma seria los pros y los contras de la actuación. Fuentes de Zona Franca cifran en casi seis millones y medio de euros las indemnizaciones por la anulación del proyecto, sin entrar a valorar el hecho de dejar coja la actuación Abrir Vigo al Mar.