Una red sustraía automóviles de las playas y los escondía en garajes Un taller preparaba los vehículos y los dejaba listos para su venta en un tiempo récord de dos horas
01 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Juan Carlos G.G, considerado como el cabecilla de una red de robo y venta de vehículos, aceptó ayer un año de prisión por receptación de efectos robados tras alcanzar un acuerdo de conformidad con el fiscal. La Guardia Civil considera a Juan Carlos G.G. como un cabecilla de una red gallega que se dedicaba al robo de coches de lujo en las playas de Galicia y Portugal y su posterior venta a particulares con los que contactaban a través de anuncios de prensa. Previamente, la banda sustituía el número del bastidor y la matrícula por el de otro vehículo siniestrado que adquirían en las chatarrerías. Cada operación suponía un beneficio de 12.000 euros. La investigación realizada por la Guardia Civil se remonta al 24 de julio de 1998. Los agentes persiguieron por la autopista desde O Grove a un todoterreno y otro vehículo robados en una playa. Esa pista les condujo a un aparcamiento de Teis, situado estratégicamente en la salida de Buenos Aires de la AP-9. Allí descubrieron seis vehículos, algunos lusos, que figuraban como sustraídos. Varios «nidos» Otros tantos coches aparecieron en otro garaje de la avenida de Fragoso de Vigo. La Guardia Civil sospecha que la banda disponía probablemente de otro nido en Portonovo, próximo a la zona de playas, y que nunca llegó a ser localizado. Durante la investigación, los agentes localizaron un taller que podría haber servido para cambiar la matrícula de los vehículos y pintarlos de otro color. Dos horas después del robo, los coches estaban listos para su venta. Eran de las marcas Volkswagen Golf, BMW, Mercedes y Mitsubitshi. Los investigadores localizaron más tarde a Juan Carlos G.G, quien vivió muchos años como emigrante en Alemania y al que acusaron de recibir los coches sustraídos.