CONTRAPUNTO
21 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.EL CONCELLO, con mayúsculas, es la casa de todos. La alcaldía sólo es la parte noble, el despacho oval del jefe de turno. La alcaldesa no quiere estar en la casa de todos. Normal: gente pagando impuestos, colas a las puertas de la asistenta social, funcionarios estresados, conspiraciones, problemas y más problemas... En fin, una casa de locos con una media de tres goteras por planta, persianas rotas y una fachada tan sucia y abandonada que da pena verla. Lo lógico es querer salir por piernas a la mínima ocasión. La alcaldesa está en ello. Es cuestión de tiempo que su altar municipal se instale en el edificio Cambón. La Xunta correrá con los gastos y el Casco Vello ganará glamour, que falta le hace. Además allí la inspiración vía Cristo de la Victoria llega antes. Lo malo son las vistas. Desde lo alto del Concello, si uno quiere, puede ver casi todo lo que pasa en Vigo. Desde el Cambón no se ve nada.