01 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.
El alcalde nacionalista Lois Castrillo tuvo que aguardar hasta febrero de 2003, en la última fase de su mandato, para poder reunirse con Álvarez Cascos. Previamente tuvo que desbrozar todos los problemas que impedían la adjudicación del segundo cinturón, proyecto en el que el Concello se implicó al máximo. Su colaboración no pudo superar el veto que Fomento impuso a cualquier modificación (principalmente los túneles de Valadares), cuestión que trae de cabeza a los cuatro últimos gobiernos municipales ante la indiferencia del ministerio.