Oroza en la vanguardia

CRISTINA LOSADA

VIGO

ANTÍPODAS | O |

29 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

A Carlos Oroza me lo encuentro a veces por la calle. Es un gran paseante y un gran poeta. De vez en cuando ofrece algún recital en la ciudad. Muy de vez en cuando. Nadie es profeta en su tierra. Ni en su ciudad de adopción, que en el caso de Oroza, es ésta. Así que no me ha extrañado que su nombre apareciera el jueves en titulares en La Vanguardia, el gran periódico catalán. Y tampoco me ha extrañado que no hayamos sabido por aquí de su participación en la vigésima edición del Festival Internacional de Poesía de Barcelona. Por eso, la reseña. Conviene saber que hacen por el mundo adelante «los nuestros». La periodista Rosa María Piñol escribe que Oroza se llevó los mayores aplausos en un Palau de la Música lleno de público, donde recitó junto a otros poetas «habitualmente ocultos», como Carlos Edmundo de Ory y Leopoldo Panero, quien, por cierto, se presentó como «poeta serio» y «luchador antimarxista», y aclaró que no le gusta que le llamen poeta maldito. Está tan gastado eso, que casi ofende, sí. Había otros, españoles y extranjeros. «En algunos momentos», dice la cronista, «se estableció una auténtica comunicación entre rapsodas y oyentes, como en el caso del gallego Carlos Oroza, un hombre que posee el don de la poesía». Oroza «es un nombre legendario en los círculos literarios"» que pese a su aislamiento «tiene una gran cantidad de seguidores». Aquí, como si oyéramos llover. De su recital sólo dos citas. «Las palabras sueñan que las nombro». También dijo que su obra es la de «un poeta nórdico, que codicia lo lejano, la luz. No sólo la luz del sol, sino también la luz del pensamiento». Quizá algún día, no hay que desesperar, también en este brumoso y abrumado Vigo se aprecie su luminosidad. closadafernandez@yahoo.es