Reportaje | El terror del Chaparral Los residentes en un inmueble de Baiona viven atemorizados por un vecino que los amenaza, insulta y provoca destrozos en las zonas comunes. Tiene seis denuncias
26 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Son las tres de la madrugada y Alberto A.B. ha apagado el taladro para salir semidesnudo al balcón de su vivienda y entonar el cara al sol a pleno pulmón. Una noche más, los inquilinos del número 6 de la calle Almirante Fontán de Baiona y alrededores no pueden dormir. Desde hace un año viven atemorizados por la conducta de la persona que vive en el tercero izquierda, un marinero retirado de unos 50 años que parece estar dispuesto a hacerles la vida imposible. Los niños incluso salen con miedo de sus casas, traumatizados por ese hombre que ha «ahorcado» a un osito de peluche en uno de los barrotes de su terraza. El matrimonio que ocupaba el piso de abajo optó por abandonar la vivienda de su propiedad e irse a vivir con un familiar en unas condiciones precarias. Pusieron su casa en alquiler y sus inquilinos no duraron ni dos meses después de firmar un contrato por un año. A los otros siete propietarios no les queda más remedio que seguir y aguantar. El carácter violento de su vecino comenzó a agravarse hace un año, cuando la comunidad acordó instalar un portero automático y una nueva puerta de entrada en este inmueble del barrio del Chaparral. Él fue el único que se opuso a la nueva instalación y desde entonces se convirtió en un enemigo para la comunidad. «Nos amenaza y provoca, tira desperdicios por la ventana, así como cubos de agua y de lejía para que no podamos tender la ropa», afirma uno de los vecinos, que prefiere mantenerse en el anonimato. En más de una ocasión ha amenazado con quemar todo el edificio y la semana pasada colgó de la puerta de su vivienda un trapo manchado con sangre con unas letras ilegibles. «Los días peores son a principios de cada mes, cuando cobra su pensión y llega ebrio a su casa», afirma. La Guardia Civil y la Policía Local han intervenido en innumerables ocasiones, llegando incluso a confiscar varias armas de fogueo que tenía guardadas dentro de su vivienda. Ha sido denunciado en dos ocasiones ante el puesto de la Guardia Civil de Baiona y ya tiene otras cuatro denuncias en el Juzgado de Guardia de Vigo. Otras tres serán presentadas durante los próximos días. La última de ellas fue la semana pasada porque, supuestamente, llegó al portal del edificio y rompió un cristal de una patada. La finalidad de las denuncias es conseguir que un juez ordene su internamiento en un centro psiquiátrico hasta que no se recupere. Tras mucho insistir, el Ayuntamiento se ha comprometido a buscar una solución durante los próximos días. Es lo que desean los vecinos para poder volver a vivir en paz.