Sólo en los primeros cuatro meses del año, el Concello recibió 37 denuncias por ruido Los jóvenes alegan que no tienen poder adquisitivo para ir a los bares
04 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Los últimos controles policiales en las calles que habitualmente acogen la celebración del botellón han puesto la puntilla a una práctica iniciada de forma paulatina en la ciudad. Se trata del traslado del festejo a los pisos, algo así como los guateques de los años setenta. Cada vez son más los jóvenes que organizan botellones con los amigos en sus viviendas y cada vez es más elevada la edad de las personas que se suman a esta opción. El primer motivo que alegan para justificar tal práctica es el escaso poder adquisitivo. La fiesta casera permite duplicar el número de copas que se toman en los bares. Otras veces se opta por el fifty fifty (mitad y mitad). Consiste en hacerse un sobrio botellón en la vivienda, con apenas cuatro amigos, para a continuación, seguir la ronda de copas en los pubs, de ahí que cada vez se salga más tarde de casa y que el ambiente se inicie a altas horas de la madrugada. Sólo en los primeros cuatro meses del año, la policía local ha recogido 37 denuncias por superar el nivel de ruido permitido en los pisos, algo que cada día empieza a ser más habitual. Los empresarios de pubs de distintas zonas de la ciudad admiten que el ambiente de copas no se encuentra en su mejor momento. Según se trate de uno u otro espacio, lo achacan a los controles policiales, a la organización de botellones y al euro. Abogan por trabajar por la unidad en el sector y por promocionar este tipo de ocio, que siempre ha situado a Vigo a la cabeza de las ciudades gallegas, tanto por la variedad de locales como por el ambiente que, en general, se respira. Para tratar éste y otros temas, los propietarios de bares celebran reuniones estos días de las que saldrán las medidas a adoptar.