Discotecas y pubs se enfrentan por el control de la «marcha» viguesa

VIGO

ÓSCAR VÁZQUEZ

Los empresarios de salas de fiestas quieren que se cumplan los horarios de cierre y los de bares piden liberalización Los propietarios de locales del Areal llaman a la unidad en el sector y critican el botellón

30 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La noche viguesa está que arde. La intensificación de los controles de la policía local y nacional sobre el consumo de alcohol, horarios de cierre y celebración de botellones ha encrespado los ánimos de los empresarios del sector y de los propios jóvenes. La Asociación Provincial de Empresarios de Espectáculos y Discotecas, que agrupa a unos cuarenta locales, más de la mitad de Vigo y su entorno, denunció ayer la situación irregular de uno de cada tres bares en lo que a licencias se refiere y el incumplimiento de horarios. Solicitan la revisión de licencias, la aplicación de la normativa en los horarios de cierre y la elaboración de una ley autonómica que reordene el sector y recoja de forma clara los requisitos que debe cumplir cada local. Los representantes de la asociación explican que la proliferación de bares que ofrecen música y baile sin permiso se está convirtiendo en una auténtica lacra. Muy distinta es la versión que ofrecen los empresarios de la zona del Areal, integrados en la Federación Provincial de Hostelería. Comprenden los intereses de los empresarios de discotecas, pero creen que se equivocan. A su juicio, lo que deberían de hacer en vez de criticar y pedir el cumplimiento de horarios, es unirse a ellos, modernizarse y reclamar la liberalización de horarios. Recuerdan que nadie cierra a la hora, debido a los hábitos actuales de los jóvenes, de salir muy tarde de copas. Los propietarios de pubs del Areal son partidarios de ampliar de momento los horarios de cierre al menos en una hora, con motivo de eventos como el Xacobeo o la Copa del Mundo de Vela. Entienden que el Areal es un referente como zona de ocio que da empleo a una media de diez personas por local. Flexibilidad Otra de las razones que aducen en favor de un horario de cierre más flexible es el tumulto que ocasionaría la salida de todos los clientes al mismo tiempo, que calculan en más de seis mil, con los consiguientes vehículos. En este sentido, defienden la autorregulación actual de cierres progresivos. En lo único que coinciden empresarios de discotecas y de pubs es en la necesidad de controlar de forma generalizada la celebración de botellones. Creen que sólo así, la actuación resultará efectiva. Por el contrario, si los controles tienen lugar sólo en algunas zonas, lo único que hará será trasladar el problema. Los empresarios se quejan de que tras la celebración del botellón, los jóvenes acuden borrachos a los locales, en cuyas inmediaciones se dedican a hacer todo tipo de tropelias, sin que puedan hacer nada para evitarlo. Los defensores del botellón alegan en su favor que este sistema ofrece la ventaja de saber lo que beben a un precio asequible y que de otra forma no podrían afrontar. Suman a lo anterior el hecho de poder estar al aire libre.