Crónica | Fiesta «Un día para la esperanza» de Intermon Las niñas vivieron en el evento la injusticia de «cobrar» menos que los niños
25 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El edificio de la Estación Marítima albergó ayer la décima edición de la fiesta Un día para la Esperanza , una actividad que la ONG Intermon Oxfam organiza el mismo día en varias ciudades españolas, con la participación de más de 200.000 personas que disfrutan de juegos, actuaciones, acciones simbólicas y actividades destinadas a concienciar a la ciudadanía de que las cosas pueden cambiar para lograr un mundo más justo e implicarse en su construcción. La organización que cuenta con más de 4.000 voluntarios, aprovecha la jornada para dar a conocer su labor en proyectos de desarrollo y ayuda humanitaria en los que trabaja desde 1956 junto a personas de los países más pobres para que consigan su derecho a una vida digna. El evento sirve también para ofrecer información sobre el Comercio Justo y la posibilidad de comprar productos. Además, realizan experiencias prácticas para difundir campañas como la de los derechos laborales de las mujeres. Los niños son los principales protagonistas del evento y a través de los juegos viven en primera persona experiencias tan didácticas que abofetean su conciencia. Por ejemplo, uno consistía en realizar un dibujo por el que se les pagaba (con dinero de juguete) en función del género. La retribución, independiente de la calidad de la labor, era siempre mayor para los niños que para las niñas, con el lógico enfado de éstas. Algunas, totalmente contrariadas, como la pequeña Noa, preguntaban a los organizadores la razón de semejante injusticia (su hermano pequeño, que había hecho un churro , se llevaba más). Y los voluntarios de Intermon se lo explicaban: «Es que en la vida real, las mujeres cobran menos dinero que los hombres por el mismo trabajo». Lección aprendida y disgusto de órdago. No hay como vivirlo para sufrirlo. En el manifiesto que se leyó en el acto, se recordaba la terrible diferencia: «¿No es injusto que de cada cuatro personas pobres, tres sean mujeres? Por el hecho de nacer mujer, a millones de personas se les niega el derecho a ir a la escuela, ir al médico, tener una propiedad, e incluso reciben menos comida. Millones de mujeres y de niñas sufren además la violencia y la mutilación sexual. Las mujeres realizamos dos terceras partes del trabajo en el mundo, pero sólo recibimos un 10% de los salarios».