?n el mismo encuentro con periodistas, el director del Centro Galego de Caza e Pesca, García Bobadilla, explicó que tanto una como otra actividad representan una riqueza turística de primerísima categoría. En la escuela de pesca y caza, que tendrá su sede en el pazo de Tor (Monforte), se cuidará especialmente la enseñanza de la naturaleza, el desarrollo científico y biológico y la formación de pescadores y cazadores. Según García Bobadilla, el hombre urbano sueña con volver de alguna forma al rural y, a veces, no sabe cómo hacerlo. «Estamos tan separados de ese mundo que un niño madrileño de vacaciones en Galicia le anunció jubiloso a su madre por teléfono que había visto una 'vaca en persona'». Licencias El pasado año se concecieron en Galicia unas 100.000 licencias de pesca. La eurorregión tiene casi mil ríos, en los que se pescan interesantes especies, como la lamprea. En los ríos portugueses se capturaron el pasado año unas cien mil piezas. Entre los periodistas españoles presentes había numerosos cazadores y pescadores, autores incluso de libros sobre el tema. Es el caso de Miguel Piñeiro, que explica la forma de pescar el reo y las peculiarides de una especie que es toda una curiosidad de la nturaleza. Precisamente el hotel Monte Prado, inaugurado hace tres meses con la arquitectura más puntera, se asoma al Miño y lanza entre sus mayores atractivos la posibilidad de visitar las pesquerías romanas del río, así como la de pescar en sus aguas salmones, reos, truchas, lampreas, anguilas... Este hotel tan innovador, propiedad del grupo Casais, está en Melgaço, un pueblo medieval fronterizo con la sierra del Xerés, a menos de una hora de vigo cruzando el puente sobre el Miño en Arbo.