«La provocación ya era un recurso para Juvenal o Catulo»

VIGO

Entrevista | Jorge Martínez La sala Código de Barras acoge esta noche un concierto del grupo asturiano, que presentará su nuevo disco titulado «Si la muerte me mira de frente me pongo de lao»

16 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Veintiún años después de su formación, el grupo asturiano Ilegales llega a Vigo (Código de Barras, hoy a las 22.30 horas, 15 euros) con su undécimo álbum grabado en estudio, un trabajo que recibe el extraño título de Si la muerte me mira de frente me pongo de lao . Jorge Martínez es el único supreviviente del grupo. -¿Qué aporta este disco a la historia de Ilegales? -Es un disco vitalista. Dice cosas como: «No me ahogo en un vaso de güisqui» o «No he nacido vencido». Es lo que decíamos ya hace años, «Levántate y lucha». -Habla de vitalismo, pero sus letras están cargadas de trabas y complicaciones. -Ilegales nació en medio de un clima peligroso, pero eso te vacuna y te hace fuerte. Sé que tenemos un montón de enemigos como las radio fórmulas o la prensa rosa, pero los vemos como adversarios dentro del mundo de la comunicación y no los odiamos, simplemente intentamos vencerlos. -¿Nota ahora un clima más enrarecido que hace años? -Desde la etapa del prohibicionismo, con la desaparición de las radios libres, todo el poder y todas las posibildiades de emitir música recayó en las radio fórmulas y, quitando Radio 3, estamos en un momento en el que deciden dos cadenas de radio, y se nota. Hay zonas de España en donde son un poco más abiertas, pero están cerradas a cualquier producto con una calidad mínima. -¿Es ese el motivo para que usted creara su propia discográfica? -La Casa del Misterio es una discográfica que ha nacido con una clarísima vocación de desaparición. Es una legítima aspiración de todo artista llegar a relacionarse con su público sin intermediarios. En Ilegales, siempre hubo una clara ideología anarquista y ahora la hemos llevado a la praxis. Nosotros hacemos todas las labores, aunque también hay algún amigo que colaborara. -¿Por qué vuelve ahora Ilegales a su formación original de trío? -Hubo un momento en que era necesario introducir cambios, aún a riesgo de traicionarnos. Necesitábamos ampliar la paleta de sonidos e introdujimos saxo y teclados. Ahora, la guitarra tiene muchas más posibilidades con los nuevos procesadores y necesitábamos funcionar como trío. Además, necesitábamos ser muy ágiles para movernos por el mundo porque tenemos unas clarísimas posibilidades internacionales. De hecho, durante los años que desaparecimos de España, estuvimos trabajando en Ecuador, Chile, Colombia, ahora vamos a ir a Estados Unidos. Son países en donde damos macroconciertos porque tenemos una gran aceptación. -¿Y músicalmente qué ofrece este disco? -En algunos aspectos puede ser regresivo porque hay más de lo mismo, pero luego hay cosas que nunca antes habíamos probado. Hay una canción que es la que cierra el disco, Libérate , que estuve escribiendo durante veintitantos años, y creo que literariamente hablando es la cumbre de Ilegales. Hay experimentos y también más de lo mismo, porque me gusta el rock. Es un camino de no demasiadas amplias miras. Tiene posibilidades, pero si no lo contaminas con otras cosas, es algo claramente limitado. Aún así, me sigue pareciendo un fórmula totalmente válida como lo demuestra su increíble capacidad de resistencia frente a otras músicas. No se le trata demasiado bien al rock y, sin embargo, está aquí desde hace muchos años. -¿Le sigue interesando aquella postura provocadora que exhibió hace años? -La provocación es un recurso literario empleado desde antiguo, no es nada inherente al rock o a nuestro grupos. Es un recurso que ya empleaban escritores clásicos como Marcial, Juvenal o Catulo. Es un resorte literario que funciona muy bien, está demostrado que es tan válido en el 2004 como hace más de dos mil años. Se utiliza bastante también en el periodismo (se ríe a carcajada batiente) y con fantásticos resultados. -¿Cómo surgió la idea de grabar un disco en directo de grandes éxitos? -Pretendíamos poner en circulación un montón de canciones que parecía que jamás habían existido. En los ochenta, fuimos el grupo que más conciertos dio en España y, sin embargo, entre cuatro critiquillos decidieron borrarnos y rescribieron la historia, dándole importancia a muchos grupos que, en el momento, teníamos que pagarles las copas porque no tenían un duro ya que jamás tocaban. ¡Si éramos los únicos que teníamos pasta! Las discográficas no reeditaban nuestro discos y por eso decidimos editar el directo. Lo hicimos todo de una tacada, con el apoyo de toda la gente que había pasado por el grupo. Fue el primer disco con DVD hecho en España. Las ventas se dispararon y lo curioso es que después las discográficas reeditaron todo el material antiguo. ¡Estos cretinos son así! -¿Cómo son los conciertos actuales? -Tocamos cerca de las dos horas y media. Incluimos ocho o nueve temas de los catorce que tiene el nuevo disco, y luego recorremos las grandes canciones de la historia del grupo,