La nueva tecnocracia

VIGO

Análisis | Encrucijada urbanística del BNG Xabier Toba afirma que la edificabilidad debe decidirse con criterios económicos y que no existe la polémica de las torres

15 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

«A asignación da edificabilidade non é unha decisión arbitraria; a edificabilidade debe asignarse según estudos económicos». El portavoz nacionalista de urbanismo dio ayer con estas palabras otro paso al frente cara a encarrilar el pacto de su partido con el PP para la aprobación del nuevo plan general de urbanismo de Vigo. Para ello no dudó en defender criterios que no todos admiten siquiera en el PP. Con este argumento casi sobraría la corporación municipal y las ciudades podrían estar regidas por un consejo de administración que tomara libremente acuerdos con criterios economicistas. La ventaja en tal caso sería que los ciudadanos tendrían muy claro el fundamento último de las decisiones. Los criterios sociales y ambientales quedan solapados por supuestas necesidades de obtener financiación, al margen de la ciudad que los vigueses deseen para vivir. Xabier Toba no se quedó ahí. También afirmó que no existe ninguna polémica sobre las torres, asunto que calificó de «tigre de papel», sugiriendo que ha sido alentada por medios de comunicación. Tras emitir sus declaraciones las televisiones locales hubo quien habría querido preguntarle cual sería su reacción si enfrente de su casa le colocaran una torre de veinte plantas. Posiblemente en ambas cuestiones Toba no midió sus palabras, pero lo cierto es que el Bloque escenificó ayer una nueva táctica para facilitar la aprobación del plan sin aparecer como socio indispensable del PP. Por esta razón evitó apoyar expresamente el documento urbanístico tras las últimas tensiones y, en el mejor estilo Soto, puso sobre la mesa algunas exigencias para dar su voto. Pero estas eran demandas genéricas relativas a infraestructuras y zonas verdes cuyo cumplimiento, real o aparente, no ofrece problemas. Pero con este escudo no tendrá que pronunciarse hasta el momento del voto, evitando titulares alusivos a la pinza entre la derecha popular y el nacionalismo en las cuestiones urbanísticas.