CONTRAPUNTO
14 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.EL NUEVO Plan General verá la luz con las huellas de todos los partidos en su lomo, pero sin consenso. El Bloque lo encargó, recibió su primera entrega y lo encerró en período preelectoral para disgusto y crítica, dura crítica, del PP y su entonces candidata a la alcaldía, Corina Porro, que aseguraba que el documento no olía demasiado bien y que encerraba trampas de difícil salida como la prevista ronda de la ciudad. Lo recibió después el PSOE, que prefirió no moverlo demasiado empeñándose en evidenciar que al no ser su plan tendría una digestión lenta para revisar todos sus extremos. Y ahora lo pone en marcha el PP, sin hacer demasiados ascos al diseño de ciudad apadrinado por el BNG y sin lograr al final el consenso reclamado hasta por la Xunta. De nuevo Vigo no se pone de acuerdo y esperará a que otros lo hagan por nuestros representantes, porque no saben ni qué ciudad necesitamos.