Los alimentos transgénicos

MARÍA CONCEPCIÓN PÉREZ LAMELA

VIGO

CUM LAUDE | O |

13 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

EL CONCEPTO de transgénesis puede definirse como el conjunto de procesos mediante los cuales se aisla material genético de un organismo para insertarlo en otro. Un alimento transgénico puede ser un organismo modificado genéticamente, como un tomate (el Flavr Savr fue el primero del mercado), o un derivado como aceite de soja transgénico. También pueden ser considerados transgénicos aquellos alimentos que se han elaborado con enzimas, hormonas o aditivos de origen transgénico (queso obtenido con quimosina transgénica). La selección de genes en alimentación se ha hecho desde que el hombre empezó a cultivar y a domesticar animales. Antes se fijaban en el fenotipo (es decir, en las características observables) a la hora de cruzar las especies que interesaban, ahora con la ingeniería genética esto se hace yendo directamente al genotipo, aislando el gen apropiado e insertándolo donde más conviene. Esto que parece muy sencillo, es en realidad bastante complicado desde el punto de vista técnico, y no vamos a exponer los procedimientos existentes. Lo que sí podemos afirmar es que obtener un organismo modificado es más difícil a medida que el ser vivo es más complejo, por ejemplo es relativamente sencillo obtener una bacteria (Escherichia coli), que un mamífero (oveja Dolly). Los alimentos transgénicos no son muy distintos de los convencionales, los genes tienen carácter de universalidad, todos están formados por las mismas moléculas de ADN. La única diferencia con respecto a los alimentos convencionales es que ahora se ha saltado la barrera interespecífica, y podemos encontrarnos un gen de carpa, responsable de evitar la congelación de sus tejidos en aguas frías, insertado en frutas sensibles a las heladas, como las fresas, que al contener el gen de este pescado, pueden resistir condiciones climatológicas adversas. Hay más ejemplos como este, y por ahora nadie se ha muerto por consumir estos alimentos. Sí se ha constatado la transmisión de una alergia en soja que tenía un gen de la nuez del Brasil, las personas alérgicas a esta nuez, también lo eran a esa soja transgénica, pero este producto nunca llegó a comercializarse, más grave fue el caso del maíz StarLink, autorizado sólo para alimentación animal y su consumo en humanos en USA provocó alergias. Los transgénicos son, de todos los productos alimenticios, los que sufren un proceso de evaluación más exhaustivo. Por ejemplo, en Europa, la introducción en el mercado puede tardar 10 años porque deben pasar muchos filtros antes de ser comercializados. Actualmente, en Europa sólo están autorizados soja y maíz transgénicos. María Concepción Pérez Lamela es profesora de la Universidad de Vigo en el campus de Ourense. Este artículo resume el publicado en el Duvi por la misma autora.