ESTACHA | O |
03 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.ENTRE los pecados inconfesables de Vigo, los errores históricos, las gambadas sin vuelta atrás, una de las más escandalosas y ruborizantes es la pérdida del patrimonio arqueológico. Sin ser Mérida, Vigo tuvo suficientes restos como para convertir sus rutas arqueológicas en otro reclamo turístico, quizás tan importante como las islas Cíes. Y lo hemos destruido para siempre.