Entrevista | Mersad Berber
02 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Desde ayer, la sala de exposiciones del Centro Cultural Caixanova muestra la excelente retrospectiva del pintor bosnio croata Mersad Berber, una cita ineludible para los amantes del arte. -¿Cómo define a su pintura? -Pertenezco a la tendencia del neoclasicismo porque creo en la tradición del arte clásico. -¿Quiere eso decir que es inmobilista? -No, siempre busco nuevas formas, pero mi base es clásica, conectada profundamente con la tradición de la pintura europea, aunque también hay elementos orientales, sobre todo en el primer período. -Supongo que estará influído por su lugar de nacimiento. -Sí, soy bosnio croata. Allí confluyen las tradiciones culturales bizantina, catolica y el legado musulmán. Toda esa tradición está incorporada a mis obras. -Sin embargo, se hace pintor en Eslovenia. -Bueno de aquella era Yugoslavia, pero sí estudie artes gráficas en Liubliana. Allí, hubo una importante Bienal que atraía a artistas de toda Europa que en la actualidad gozan de gran prestigio. De aquella, empecé haciendo obra gráfica en Liubliana. Los primeros grabados los hice allí en 1960. -En varias obras, rinde homenaje a Velázquez, ¿ha influido en usted su pintura? -El «velazquismo» tiene mucha influencia en nuestro país y en toda centroeuropa. La gran exposición de Manet que se hizo en el Prado resume muy bien el fenómeno de Velazquez. Ha marcado toda una época. -¿Qué otros pintores españoles le han influido? -En toda mi vida he tenido mucho contacto e influencia del arte español. Tapies o Antonio López son de mi generación y todos los conocí cuando pasaron por la Bienal de Liubliana. -Pero, hay notables diferencias entre usted y ellos. -Yo me mantuve fiel a la tradición y ellos quisieron romper con ella. Mi postura no sé si ha sido por nostalgia o por el propio territorio donde vivo. De todas formas, en todos ellos encuentro cosas del arte clásico, siempre veo ese componente en todos los pintores españoles. -Da la impresión de que está cómodo en el pasado. -Siempre vuelvo al pasado porque tengo admiración por la mano del pintor. Conozco perfectamente el diseño gráfico y por eso creo que sin el alma un pintor no tiene nada que hacer. Para mí, el arte tiene que ser una imitación de la vida, es un componente espiritual y ninguna máquina puede sustituir la mano y el alma del pintor.