La Mirilla
01 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Desgraciadamente, no es sólo un latiguillo pijo, sino una frase terriblemente real. Sobre tan preocupante realidad se explayó ayer Carmen Sampedro en la charla que, bajo el título «Delgadas, divinas y sufridas», ofreció en Caixa Galicia. No contó nada nuevo, porque nada nuevo hay que contar. La conferenciante hizo lo único que se puede hacer: enumerar los muchos motivos que las mujeres tenemos para querernos tal como somos, incluído el físico. La tiranía del 90-60-90 y de la talla 38 no es más que eso, una tiranía que, por otra parte, sería bien fácil de abolir con una dosis (dos a lo sumo) de sentido común. En nombre de la presión social que impone modelos imposibles para las mortales de a pie (las otras son espejismos de papel cuché), se somete al cuerpo a serias agresiones, a veces irreparables. Me pongo seria porque la situación también lo es. Estamos hartas de saber que jugar con la salud tiene consecuencias, pero el entorno termina por ganar la partida más veces de las que podemos resistirlo. Carmen Sampedro, como tantos médicos, psiquiatras, madres... no hizo más que recordar que las alarmas no paran de sonar. Sólo falta que nos entre ese poquito de sentido común colectivo para plantarnos y decir hasta aquí hemos llegado. En carne y hueso se presentaron ayer en Vigo (Centro Comercial Travesía) Ángeles, Dioni y Rubén, Camela en el mundo artístico. Vinieron a darse un baño de fans (que tienen muchos) y a cansar la mano a fuerza de firmar compactos de su último trabajo, 10 de corazón . El título es una pista clara sobre su biografía: diez fructíferos años de vida musical en común. Al principio no fue fácil, pero ahora el preciso termómetro de las ventas reflejan una salud de hierro. Poco a poco se han ganado a un público fiel que, como ayer en Vigo, les achucha (de cariño, digo) siempre que tiene oportunidad. Se lo merecen después de tanto esfuerzo. Y es que en su caso no hubo operaciones triunfo, ni descubridores de talentos ni nada de nada. Ángeles, Dioni y Miguel Ángel juntaron unos ahorrillos (200.000 pesetas de las de 1994) y se plantaron en un estudio de grabación. Con las maquetas bajo el brazo empezaron la peregrinación. Enseguida un avispado vio que había madera. Y así hasta hoy. Felicidades. Premios solidarios La Once entrega mañana en Vigo los Premios a la Solidaridad. Es su forma de reconocer las acciones en favor de la integración. Este año, entre los premiados, figuran Manuel Rivas y la editorial Kalandraka, en el apartado de literatura, y Cruz Roja y Javier Pérez, en el de voluntariado.