La Mirilla
29 mar 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Galicia, de la mano (bueno del cuerpo entero) de la representante ourensana, rozó la corona de Miss España. Arancha Amoedo fue pasando una votación tras otra hasta llegar a la final. A la postre, no pudo ser. Lo que sí hicieron Arancha, y sus colegas de Pontevedra (Cristina Varela), A Coruña (Gabriela Varela) y Lugo (Verónica Iglesias), fue confirmar lo mucho y bien que se diseña en Vigo. Y es que Celsi Lorenzo volvió a ser la elegida (por quinto año consecutivo) por la organización del certamen para vestir a las cuatro representantes gallegas. En total diseñó y confeccionó 24 trajes: ocho de cóctel, otros ocho de fiesta noche para las cenas con el jurado y ocho más para las galas. Habrá que esperar al 2005 para que un traje de Celsi incluya la corona de Miss entre los complementos. No abandono el apartado moda. Definitivamente, hay que reconocer que en este capítulo los franceses siempre han estado a la última. El domingo pudimos comprobarlo en el Casco Vello con ocasión de la Reconquista. Las huestes galas, al mando del oficial Chalot (no confundir con Charlot, aunque también tiene sus vis cómica), trataron de hacerse con la ciudad al grito de «¡Vive la France!». A primera vista, todo en orden: calzones blancos, casacas azules con pechera amarilla y gorros y botas negros. Todo muy al gusto de 1809. Observo que el malvado Chalot (que si no fuera por su perfecto francés y su mal cacao sería cuspidiño a Antón Bouzas), luce dos tiritas en la cara. ¿Fruto de algún lance guerrero? No, fruto de la alta tecnología. Servían para garantizar la sujección del inalámbrico por el que daba órdenes a la tropa y lanzaba sus bravatas. Lo dicho, estos franceses siempre a la última. Claro que, al final (tendría ya que saber como nos las gastamos de leales y valerosos por estos pagos) la gloria volvió a ser para los de Cachamuiña. Por cierto que, llegado el momento de festejar la victoria, aquél tuvo una inesperada compañera de baile, Corina Porro. Y es que la alcaldesa procura no perderse un sarao, máxime si hay capítulo de danza. En esta ocasión estuvo acompañada por Lucía Molares, de la que sólo se despegó para la cosa del baile. Hay que aprovechar las ocasiones de divertirse no vaya a ser el diablo... Y siguiendo con moda, Kina Fernández amplía horizontes. El próximo mes de abril (o sea pasado mañana) llegará a los establecimientos del ramo su primera colección de gafas. La diseñadora gallega no hace sino seguir el camino marcado por otros muchos colegas (Carolina Herrera, Crhistian Dior, Roberto Verino...) y que tan buenos resultados parece dar. La colección se renovará con cada una de las prouestas de temporada de la diseñadora. Para el desembarco han optado (ella y su socio, Visual Global) por el acetato multicolor y el metal en tonos azules, marrones y morados. Pues suerte en la nueva aventura.