COMENTARIO | O |
29 mar 2004 . Actualizado a las 07:00 h.QUIERO aprovechar este artículo en La Voz de Galicia para reivindicar la implantación de una calle, avenida o plaza con el nombre del ilustre y destacado héroe en la reconquista de Vigo, Don Juan Antonio Gago de Mendoza y Freire, que los días 27 y 28 de marzo de 1809, conjuntamente con Bernardo González del Valle (Cachamuiña) y demás combatientes en dicha batalla, fue el primero, o uno de ellos, en atravesar la puerta de la Gamboa a golpes de culata. Ya no le importaba su vida al verse inmerso y rodeado de siete compañeros muertos. Uno de ellos era el viejo Carolo, que yacía sin vida en el suelo, al cual recogió el hacha para entregársela a Cachamuiña para la liberación de nuestro Vigo. Había avituallado una de sus lanchas cargadas con hombres y armas, con cañones de su propiedad, y capitaneada por su hermano, Antonio Benito Gago de Mendoza, haciendo el trayecto desde Cangas hasta los muros de la villa de Vigo cañoneados insistentemente. Juan Gago de Mendoza era un armador, con patente de su Majestad Carlos IV como corsario guardián de toda la ría de Pontevedra, sur de Galicia y norte de Portugal, contra los piratas ingleses, que venían desde su nación a robar, matar, quemar, ultrajar a aquellos humildes y pobres familias que vivían en las playas y ensenadas. Fue el comandante de las alarmas del Morrazo contra las tropas napoleónicas. Al frente de sus 500 hombres ganó la batalla a los piratas ingleses en Ferrol los días 26 y 27 de agosto de 1800 y el día 22 del mismo mes había ganado la batalla a los ingleses frente a su palacete en Aguete-Marín cuando intentaban capturar a la fragata Alcudia, correo de su Majestad, con un cargamento de plata dirigido a los almacenes del Estado en la villa de Pontevedra. Carlos IV le había gratificado con la medalla de plata al mérito y el grado de capitán. Liberó a su Marín natal y al frente de sus 500 hombres también ganó la batalla de Pontesampaio, que había perdido el coronel de la plaza de Vigo, Pablo Murillo, que penalizó a Gago de Mendoza quitándole el mando por liberar a Marín sin su consentimiento. Éste no le hizo caso y se puso al mando del general Martín de la Carrera, con quien ganó nuevas batallas en María y Pontevedra. Me da mucha pena que hasta el momento nadie del Ayuntamiento de Vigo se haya interesado por este ilustre personaje. Vivo afligido por ello desde hace ya seis años. Aparte de sus méritos como militar, desde el 12 de enero de 1678 hasta 1918 todo el parque de Castrelos con su Palacio-Museo ha sido de los Gago de Mendoza Oca Sarmiento y Montenegro, con el heredero Antonio Feliz Tavarés Ozores y Sotomayor. A partir de aquí han sido dueños todos sus descendientes hasta el marqués de Valladares y VII de Mos, que falleció a los 34 años y que se casó con Marianne Wythe. No tuvieron hijos y Fernando Quiñones de León y Elduayen dejó como heredero a su padre, Fernando Quiñones de León, Marqués de Alcedo, duque de Santo Magno y Conde de Vañuelas. Éste, al no tener nietos, donó al Ayuntamiento de Vigo el parque y el palacio, para disfrute del pueblo. ¿Se paga así el hacer el bien al pueblo de Vigo? Sin una calle que aluda a la ilustre nobleza de los Gago de Mendoza. Hay una plaza que ya está hecha y no tiene nombre. Se trata de la rotonda en plena avenida de Castelao, y tan grande como la plaza de América, próxima al hipermerado Alcampo, en Coia.. Hagamos cultura con los nombres de gallegos antes que con cualquier persona extranjera. La nostalgia da vida a la vida, y cultura con su dulce recuerdo. Me da pena por el sometimiento a una perpetua ignorancia de los Gago de Mendoza. Hay un bello poema en su historia que dice asi: «¡Oh! Juan Gago de Mendoza, pedacito de gloria que por la patria y para la patria, a frente de tus 500 hombres supiste conquistar...». Por lo visto, los políticos no lo quieren conquistar para la memoria de esta ciudad y la cultura de esta provincia...