EL PERISCOPIO | O |
24 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Cada vez que José Rivas Fontán escucha el nombre de Rafael Louzán -su jefe provincial en el PP- al ex alcalde de Pontevedra se le pone roja la cara y el humo le sale a presión por las orejas. El más que locuaz ex regidor capitalino asegura que ya no aguanta más a determinadas personas a su alrededor y que si insisten en amenzarlo con expulsarlo del PP por sus críticas a los malos resultados electorales, el tirará de la manta y se llevará por delante a más de uno y no sólo de Pontevedra. Rivas Fontán interpelado ayer por los periodistas de Pontevedra sobre sus críticas a Louzán , abogó por exigir a partir de ahora algún tipo de título académico a los que quieran desempeñar un cargo de representación pública y borrar a los iletrados del sistema político, por lo menos del de su partido. Pero el que fuera alcalde en los ochenta fue más allá en un claro aviso a navegantes. «Llevo tanto tiempo en política que ya sé cuando algo no es normal y yo estoy viendo cosas muy extrañas, pero que muy extrañas». «¿Se refiere a Rafael Louzán ?», le interpela el entrevistador. «Bueno esto es un interrogatorio casi policial. Adivine usted lo que quiera, que yo ya hablaré cuando sea preciso», remató el mosqueado político conservador. Y es que el PP se parece cada vez más a aquel PSOE de los noventa, cada vez un poco más cerca de reventar, porque crece el número de dirigentes dispuestos a largar y el caso es que cada uno en privado asegura que hay mucho para largar. Ahora que los puestos disponibles son menos y los enfadados por quedar fuera más, será el momento de ver si la estructura del PP aguanta, aunque no sólo Rivas mantiene que ni siquiera hay estructura.