La Mirilla
19 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Así estaban ayer la veintena de aspirantes a hacerse con el cetro de la Supermodel viguesa. Y no es para menos. Saben que se juegan algo más que una corona y una banda. Tal vez un contrato de trabajo, tal vez el salto a las pasarelas internacionales. El desenlace, esta tarde, en el hotel Bahía. El certamen, que nació en Vigo hace dos años, se ha hecho ya un hueco entre los importantes. Tal vez no es ajeno a ello que algunas de las participantes en ediciones anteriores empiecen a cumplir sus sueños. Es el caso de Iria López, que ya sabe lo que es desfilar en París, o de Emili Suárez, cuyo rostro empieza a ser familiar en la pequeña pantalla, o de Olaia Acuña. No es menos perseguida la corona infantil, máxime después de comprobar que Noemi Ramallo, una de las ganadoras, ya ha participado en un corto en el que comparte protagonismo con Lolita. Pues que gane la mejor. Y sigo en clave de moda. Me cuentan que María Moreira, una de las autoridades gallegas en diseño de punto, acaba de abrir tienda en el Talaso Atlántico. Fue una de las pioneras, del contado club de profesonales que, a base de tesón, promocionaron la moda gallega allá por los 70 hasta situarla en el mapa. A partir de ahí llegó la explosión. Ahora María, desde su casa de Villaza, crea colecciones para España y Portugal. Entre tanto, su hija se encarga de acercarnos a Vigo, a precios asequibles, los modelos de algunos de los diseñadores más importantes del mundo en su outlet de Canido. No hay temás vedados para los integrantes de la tertulia de Miguel Ángel Contreras (no es que sea de su propiedad, es que fue su inventor). Pues eso, que lo mismo hacen un traje al gobierno (da lo mismo que esté en funciones que a punto de estrenarse), que repasan la Historia con mayúsculas, critican la última de Almodóvar o se pasan la receta de la liebre al chocolate. Éste último placer (el de la buena mesa, digo) es el que mejor practican. Por eso, además de la cita semanal obligada para lo de la cosa del verbo, han instaurado otra a la que (a esta sí) se apuntan todos. Se han fijado como meta descubrir (vale también redescurbrir) un restaurante cada mes, a ser posible al hilo de la actualidad, esto es, del calendario. La última, por supuesto, fue de lamprea. Tanto les inspira esta faceta gastronómica que han acordado conceder un premio anual al establecimiento que haya elaborado el mejor plato. El galardón será un dibujo de Quesada, pintor y humorista que, por cierto, acaba de sumarse a la escogida (las nuevas incorporaciones tienen que ser del agrado de todos) nómina tertuliana. Ya me estoy imaginando cómo pueden abrir las temporadas de caza, de pesca fluvial (algún cañero hay), de setas... Quedo a la espera de noticias. La que también está de celebración es Caixanova. Parece que fue ayer, pero el Centro Cultural cumple 20 años. Fernández Gayoso hará el lunes un repaso a la actividad de las dos décadas. Pues como lo cuente todo, a los periodistas nos van a dar las uvas en la rueda de prensa. Felicidades.