Lecciones y contradicciones

| CARLOS PUNZÓN |

VIGO

EXTREMAS AL DESCUBIERTO

15 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

VIGO LLEGÓ a la campaña de las elecciones generales con un acusado hartazgo de la pelea política. La larga y disputada lucha de las elecciones municipales dio paso a la negociación de socialistas y nacionalistas para formar gobierno. Luego, el divorcio de ambos abrió el camino a la actual sintonía, más que casual o esporádica, de PP y BNG en la gestión del Consistorio vigués. Y con ese panorama, además del análisis de la propia acción de Gobierno de Aznar y los tristes acontecimientos de los últimos días, los vigueses afrontaron las generales. No ver en los comicios del domingo la suma de esos efectos es tan obtuso como no haber entendido el mensaje de las urnas. Los vigueses, como la mayoría de los españoles, optaron por un cambio en las formas, por un rechazo de las verdades a medias, por no otorgar su confianza de manera mayoritaria a quienes parecen no comprender, o no querer, la voluntad de la ciudadanía, que quizás en todos los casos no sabía lo que quería exactamente pero sí tenía claro lo que no deseaba. Empecinados en no entenderlo parecen seguir algunos cargos vigueses del PP al hablar de la victoria de Bin Laden o negar los efectos de los acontecimientos locales en los comicios del domingo y de esas elecciones en la política municipal viguesa. Por que por ejemplo, ¿cómo conjugará ahora el BNG su ofrecimiento al PSOE para dialogar en Madrid e incluso apoyar al nuevo Ejecutivo socialista mientras mantiene su alianza de hecho con el PP en Vigo? ¿Seguirá siendo la fecha de aprobación del Plan General el límite de esa buena sintonía entre nacionalistas y populares? ¿Se arriesgará ahora el PSOE a forzar una moción de censura animados por la corriente a favor, y pondrá incluso un precio más alto, con nombres y apellidos, para un nuevo pacto local con el BNG? Esas y mil incógnitas más tienen diferente lectura desde el domingo, tienen distintas respuestas a las de hace una semana y obligan a otros movimientos no diseñados hasta ahora. El resultado de las elecciones aporta no pocas lecciones también en Vigo y sobre todo airea contradicciones que en su resolución pueden cambiar el curso político de la ciudad.