IN VICUS | O |

05 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

EN estos días de campaña electoral, no podemos evitar sentirnos abrumados por la sucesión de actos propagandísticos de los candidatos y partidos políticos hasta el punto de no dejarnos margen para pensar en otro tema que no sea el otorgamiento del voto el 14-M. Las calles empapeladas con los carteles de las diversas opciones, los mítines en cada barrio, los anuncios de mejoras, las inauguraciones, etcétera ocupan la agenda diaria de los vigueses hasta darnos la sensación de no tener espacio para nosotros mismos. Y es que todos los grandes eventos que pueden servir para promocionar las «bondades» de cada opción de gobierno tienen lugar en un periodo de tiempo tan corto que hay que hacer un esfuerzo ímprobo para no dejarse cegar por el espectáculo electoral y ser conscientes de la realidad. Una realidad tan vergonzosa como el contraste entre la inauguración a «bombo y platillo» de una nueva residencia para la tercera edad en Bembrive, y la denegación de fondos para realizar las reparaciones necesarias en la residencia del Meixoeiro, que se encuentra a muy corta distancia de la anterior y cuyo deplorable estado ha obligado a residentes y cuidadores a manifestarse solicitando ayuda. Es encomiable que se edifiquen lugares apropiados para los mayores. Pero, además de construir, hay que dedicar los recursos necesarios para el mantenimiento. No se puede aparcar a los mayores. Debemos cuidarles ofreciéndoles una asistencia de calidad. Y ya que a ellos les fallan las fuerzas nos toca a nosotros exigir que las promesas de ayer sean realidades mañana.