Y en esto llegó Pinzón

VIGO

Crónica | Baiona hace cinco siglos Cerca de 100.000 personas «tomaron» ayer la villa para festejar la Arribada, superando las más optimistas previsiones y provocando interminables colas de tráfico

29 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Pinzón no llega oficialmente a Baiona hasta hoy. Sin embargo, media provincia acudió ya ayer a esperarle. Por momentos, particularmente durante la representación del desembarco de la Pinta , no cabía un alfiler. La Policía Local no se atrevió a dar cifras. «Estamos superados», comentaba un agente, quien aventuró que podía haber entre 70.000 y 100.000 personas. La parte negativa de la avalancha fueron las interminables colas de tráfico. Los conductores buscaban cualquier minúsculo espacio para aparcar. Misión imposible. En cuanto al parte de incidencias, la normalidad fue la tónica. El único lunar fue la detención de un joven ebrio que provocó un altercado. Pasó a disposición judicial. El telón de la jornada se levantó a las 10 horas con el anuncio del pregonero de que se abría el mercado. Enseguida llegaron los trovadores, malabaristas, zancudos, comediantes y títeres para animar las calles y transportar al visitante al siglo XV. La «Xusta de cabaleiros» por la disputa en una doncella (se la llevó el francés tras demostrar su pericia con lanza y espada), puso fin a los actos de la mañana. Por la tarde llegaría el más esperado, el desembarco de la Pinta . Curiosamente, este año no acompañó la estampa de la carabela en el muelle, que sigue varada en un astillero guardés a la espera de consignación económica para ser reparada. Hasta entrada la noche Baiona no empezó a despejarse. Hoy se cierra el peréntesis festivo, con lo que la villa regresará nuevamente al futuro, al siglo XXI.